Aeropuerto de San Francisco, gate 36, 13:04.
Los alto parlantes interrumpe mis pensamientos sobre el susto de abandonar este cálido invierno para meterme en tormentas de nieve y menos miles de grado bajo cero, "el avión está sobre vendido, se necesitan voluntarios para..." antes de que terminara de hablar yo ya estaba con una sonrisa de oreja a oreja al lado de la señora cuya voz me había hecho saltar de mi asiento. Se quedó con mi pasaje no asegurando mucho, en caso que necesitaran mi buena voluntad de quedarme como 10 horas más en el aeropuerto, me prometían el oro y el moro. Minutos más tarde, cuando ya planeaba dónde podría irme con mi pasaje nuevo en caso de que resultara, avisan que el avión tiene problemas técnicos por lo que se retrasa la hora de partida. 1 hora de incertidumbre para saber que no ocuparían mi pasaje. Desilucionada pretendía regresar a mi asiento cuando la seora me dice que en agradecimiento a mi disposición de sacrificio me harían un upgrade y viajaría en business...
Otra cosa mariposa.. partiendo por la entrarada preferencial, donde nadie está apurado por entrar y todo relajadamente ingresan al avión y un señor te recibe con una copa de champaña te saca la chaqueta y la cuelga, quien sabe dónde. Henry, el sobre cargo de nuestra sección, me saluda por mi nombre, sonríe y toma mi "livianita" maleta de mano y la guarda en un espacioso compartimento. Me siento en un sillón comodísimo a disfrutar de mi copita de champagna mientas veo como el resto de los pasajeros trata de entrar a mi avión mirándonos con envidia. Ya en el desegue figuraba pseudo acostada, con los pies en horizontal, apoyando mi cabeza en una almohada que ya quedría tener en mi casa. Mientras escucho por el alta voz como le dicen al pueblo que ya pasará el carrito vendiendo snack y que lo más barato es una galleta de 3 us... Henry me pregunta qué deseo tomar de aperitivo. Vuelvo a escuchar al alta voz pidiendo disculpas porque como el avión está lleno no alcanzaron los paquetitos de maní para todos... meintras henry me pregunta si quiero volver a rellenar mi copita de castañas de cayú. Me siento un poco como la monarquia en la Revoluión Francesa, con mi coctel en mano eligiendo que quiero de entrada, plato de fondo y postre, mientras en la parte de atrás del avión no les alcanza ni para el maní. Sólo 5 minutos de pennsar en las injusticias sociales para luego disfrutar todo el camino de vivir como la elite. Aunque estaba muerta de sueño, no cerré un ojo en las casi 6 horas de vuelo, viendo pelicuals en mi tv personal, jugando con mi sillón ultra reclinable y recibiendo hasta galletas calentitas con leche antes de aterrizar... hasta me deprimí cuando aterrizamos...
2:05 am, estación de metro de NYC, con frio, sueño, esperando el metro que me acercará a mi destino, buscando ratas entre los rieles del tren... recordándome como parte de la monarquía francesa, pero post revolución
miércoles, diciembre 16, 2009
martes, diciembre 15, 2009
Vacaciones
Terminado mi primer trimestre en Chicago, aproveché una ventanita de 3 semanas de vacaciones para venir a conocer cómo viven mis amigos de la costa oeste de US. A las 4 am, antes de subirme al metro miré el termómetro del edificio que decía 5* farenheit, aún no imaginaba que eso equivalía a menos 15 grados celsius, pero si cachaba que hacía un frío del demonio.
De avión, me tocó literalmente una micro con alas, chico chico. Eran solo 2 columnas con asientos de a 2 divididos por un pasillo en que habría sido imposible moverse para un gringo gordo promedio. Del viaje no caché nada, exhausta por mi primer trimestre, las pocas horas de sueño y el frío, cerré los ojos y desperté casi cuando aterrizamos. Mi compañero de asiento, un mormón, estaba desilucionado de no haber podido usar todas las horas de vuelo para convertirme.
Aterricé en oakland, y ya mirando por la ventana se notaba que estaba en otro lado mucho más parecido a mi chilito y donde el sol no sólo ilumina la ciudad, sino que también calienta.
Afuera del aeropuerto, mis amigos ya me estaban esperando y así di por inauguradas mis vacaciones...
De avión, me tocó literalmente una micro con alas, chico chico. Eran solo 2 columnas con asientos de a 2 divididos por un pasillo en que habría sido imposible moverse para un gringo gordo promedio. Del viaje no caché nada, exhausta por mi primer trimestre, las pocas horas de sueño y el frío, cerré los ojos y desperté casi cuando aterrizamos. Mi compañero de asiento, un mormón, estaba desilucionado de no haber podido usar todas las horas de vuelo para convertirme.
Aterricé en oakland, y ya mirando por la ventana se notaba que estaba en otro lado mucho más parecido a mi chilito y donde el sol no sólo ilumina la ciudad, sino que también calienta.
Afuera del aeropuerto, mis amigos ya me estaban esperando y así di por inauguradas mis vacaciones...
martes, diciembre 08, 2009
A dónde se van las ardillas
Camino a la universidad atravieso diariamente un parque, donde por lo general intercambio saludos con unos vagos, me sigo asombrando al ver como los amos sacan a pasear a sus tremendos perros independiente si hace frío, calor, llueva, está claro u oscuro. También me toca ver a un grupo de chinos haciendo tachi o practicando un par de pasos de algún baile de salón. Pero lejos, lo que más disfruto es con esos animalitos de piel café y cola elegante, que curiosos observan todo lo que pasa en su parque, saltando de árbol en árbol o simplemente revoloteando en el suelo. Para mí vecina son simplemente ratones con traje más elegante, para mí, son mucho más que eso y me encanta contemplarlos en mi camino.Pese a la emoción de los primeros copos de nieve, percibí que algo faltaba... Los perros siguen siendo paseados por sus amos, los chinos siguen dando vuelta por el parque, los vagos me siguen saludando, pero las ardillas... dónde están las ardillas...
Camino mirando los árnoles ya sin hojas, busco entre los troncos algún hueco que les permita protegerse de los menos mil grados que están haciendo, pero no encuentro ni rastro de ellas...
Hoy, fui de las primeras en salir a la calle, ni los perros paseaba, ni los vagos saludaban y probablemente los chinos dormían... había parado de never.. aún no termiana de amanecer y ahí entre la nieve virgen brillaban un par de huellas de estos animalitos, mostrándome que siguen por ahí....
dicen, que en primavera vueleven a aparecer, escuálidos eso si.
fdfdfgd
domingo, octubre 04, 2009
Un Domingo en la Librery

Esto de estudiar en Chicago, pareciera ser más demandante de lo pensado. Es domingo, y en vez de estar aprovechando que el sol volvió a salir, estoy encerrada en una enorme biblioteca, al igual que lo estuve ayer en la mañana y el viernes en la noche. Y eso que recién es mi primera semana de clases....
Más impresionante que eso, pues igual soy media ñoña, es que no estoy sola... hasta me costó encontrar un puesto. Parece que el mejor panorama de fomingo es estar encerrado en la biblioteca. Estoy tan impresionada con esta situación que no puedo concentrarme en seguir miles de palabras que hay en mi libro, y me distraigo con una mechas desoredenadas que se asoman por sobre una pila de libros, justo al frente mío... Sólo se ven uno pelos desordenado y que cada cierto tiempo, una mano tira un poco los pelos y se escucha una especie de suspiro. Trato de mirar a otro lado, y quedo imnotizada con lo concentrado del tipo a mi derecha, quien frente a su pc pareciera estar escribiendo un ensayo y mueve sus los labios como modulando cada palabra que escribe. Miro a la izquierda, y me encuentro con uno sonriente, que no separa ni la mirada de la pantalla ni las manos del teclado, pero si, sonríe y mueve la cabeza, al parecer al son la de música que sale de sus audífonos del tipo orejera...
Trato de perder mi mirada en el fondo de la sala, pero me sorprendo al reconocer, a uno que me también estaba el viernes, que se para cada cierto rato a estirar sus brazos, camina 1 minutos y regresa a su puesto. Impactada de ya estar reconociendo gente en este lugar, me doy vuelta y.... qué onda? el de atrás esta jugando buscaminas!! acaso no tiene nada mejor que hacer? al menos podría jugar afuera...
Trato de perder mi mirada en el fondo de la sala, pero me sorprendo al reconocer, a uno que me también estaba el viernes, que se para cada cierto rato a estirar sus brazos, camina 1 minutos y regresa a su puesto. Impactada de ya estar reconociendo gente en este lugar, me doy vuelta y.... qué onda? el de atrás esta jugando buscaminas!! acaso no tiene nada mejor que hacer? al menos podría jugar afuera...
Regreso mi cabeza a mi libro lleno de letras.... ahhh, parece que no me queda más que resignarme, olvidarme de las copas de más y tratar de ser uno más de los que parecen concentradísimos en sus libros, ensayos, cuadernos...
viernes, octubre 02, 2009
Trabajo Adelantado

Desde que entré a la universidad que nos están bombardeando con el tema de los trabajos. Igual es bueno que te orienten rápidamente al trabajo, sirve para visualizar un poco el futuro y poder focalizar el aprendizaje más concretamente. También me gusta que no sea sólo implícito que uno está estudiando para poder trabajar después, es explícito. Y eso no me había tocado sentirlo tan evidente ni en ninguna de mis universidades. Como que muchas veces uno estudia porque es lo que toca... uno sale del colegio y bueno, lo obvio es entrar a la universidad, sin que haya una orientación del tipo "quiero entrar a la universidad porque quiero trabajar en..." Terminado el pregrado muchos optan por un magíster de continuidad, pues "en 2 semestres o menos puedo salir con otro cartón, por qué no?" Luego ya incerto en el mundo laboral, uno entra a un diplomado porque quiere profundizar en un tema, pero relamente nunca he escuchado, salvo un MBA, que orienten directamente su estudio a un trabajo (ya sea encontrar un mejor trabajo, estar mejor preparado para un trabajo). Ni que los profesores te estén recordando que estás yendo a clases para el trabajo.
Acá en cambio, el trabajo es lo que te orienta, motiva y mueve. Tanto así que se adelantan exageradamente. Ahorita mis compañeros ya están buscando práctica o trabajos para junio del otro año. Y no es que estén haciendo el loco, pues las empresas ya están entrevistando y reclutando a la gente que quieren que trabajen para ellos. Estamos en octubre y ya se ven en junio. Para ellos es absolutamente normal, en cambio todos los que somos no gringos, estamos medios estresados con esta situación. Por mi parte, no recuerdo la última vez que logré proyectarme establemente de un año a otro. No hubiera podido decir con seguridad que me quedaría 1 año más en un trabajo, en 1 departamento, o incluso en un país.... y ahora mucho menos, pues ni si quiera logro definir qué ramos quiero tomar el otro trimestre, ni si quiero estudiar un segundo año este magíster u otra cosa, quedarme trabajando acá o volver. Entonces tratar de ser un gringo más y tener listo mi cv y cover letter y tener mi estrategia para encontrar trabajo, es un desafío quizás tan grande como aprobar bien todos los cursos.
viernes, septiembre 25, 2009
Al otro lado del rio

Cada vez se hacía más real la idea de que pronto partiría. Dejé la portada y a los maestros de la torre titanium y me trasladé con un par de pilchas al otro lado del río. Me fui a compartir piso con 3 chiquillas que aún no conocía, a un departamento precioso, lleno de plantas, colores y vida. No me costó nada acostumbrarme a convivir con gente, a subir escaleras, a volver a una cama pequeña. Lo que si me costó, fue acostumbrarme al frío de un baño sin calefacción y una pieza que más bien parecía refrigerador. Pero sumando y restando, muy encima, me encantó vivir al otro lado del río. Es como si el río fuese la frontera de Santiago y cada mañana cuando cruzaba el río entraba a la gran ciudad y cuando volvía a cruzarlo, dejaba atrás el ruido y el estrés de la ciudad y llegaba a un hogar sin sonido de televisión ni teléfono, sino más bien conversaciones y risas al rededor de la cocina. De haber imaginado lo mucho que me iba a gustar, habriá optado por una opción así muchísimo antes y de yapa me habría ahorrado hartas lucrecias...
Sólo alcancé a estar 2 meses ahí, pues me llegó la ansiada carta de Chicago avisando que no sólo había sido aceptada, sino que tendría que partir 1 mes y medio antes de la esperado... Uf.
lunes, septiembre 07, 2009
Cajas, Cajitas, Maletas

Si es difícil hacer una maleta para partir de viaje, más difícil es vaciar los cajones de un departamento. Qué dejar, qué guardar por un par de años? La diferencia entre recuerdos, cachureos y basura no siempre es tan clara…
Pasaron dos días entre que decidí arrendar mi departamento y que ya tenía el compromiso de desocuparlo en 2 semanas. 2 semanas para decidir qué se iría provisoriamente conmigo, qué quedaría guardado en cajas y qué cosas estaban destinadas a cambiar de dueño. En 2 semanas me desprendí de miles de cosas, boté cajas llenas de recuerdos que ya ni recordaba qué era lo que tendrían que recordarme; vacié cajones enteros de papeles y cachivaches; regalé ollas, ropa,.. qué guardar, qué botar, qué regalar? No es, ni fue una tarea fácil. Mis recuerdos, adornos, libros, ropa se redujeron a un total de 3 cúbicos, entre cajas, cajitas y maletas… y ahora reposan en una bodega a unos cuantos metros bajo tierra, bajo 2 llaves, esperando…, esperando que en un par de años más regrese por ellas y puedan recordarme por qué fueron ellas las sobrevivientes.
martes, febrero 24, 2009
Viajar
Me encanta viajar! Pero no sólo el hecho de conocer lugares nuevos, o volver a otros conocidos, me gusta eso de moverme de un lugar a otro. Me encanta por ejemplo subirme a mi bicicleta y avanzar y llegar a otro lugar. Por lo mismo, las bicicletas estáticas son para mi como un castigo, nada más fome que pedalear sin avanzar, le quita al escencia a las bicicletas. De la misma manera que me gusta sentir como avanzo con mi bicicleta, disfruto viajando en bus o en tren. Me encanta sentarme en la ventana e ir mirando como cambia el paisaje, en silencio o con música en los oídos. Me relajo, apoyo mi cabeza en la ventana y de pronto dejo de ver, ya los árboles se ven más lejanos y aparecen imágenes del pasado cercano y lejano, conversaciones, me imagino el futuro y vuelvo a concentrarme en los árboles que van quedando atrás. Mi rápida vida de Santiago no se sube al tren conmigo y sólo se siente la calma y se tiene el tiempo para pensar y soñar despierta. Como con tanto relajo y con el movimiento y sonido somnífero del tren o bus, suelo quedarme dormida, me gustan los viajes largos, en los que puedo dormir y soñar por la ventana. En general la gente no lo entiende, y ve los viajes largos como una gran tortura, pero a mi me gustan. Disfruté las 50 horas en bus de Brasil a Chile y las miles que nos tocaron viajar en tren en la India.....
Una cosa es viajar en tren, o en bus y otra muy distinta, en avión... nada más fome que viajar en avión. Hay personas que le encanta, el sólo hecho de llegar al aeropuerto los pone felices... personalmente lo encuentro una lata. No me gusta el ruido de los aviones, las ventanas pequeñas, los asientos chicos, el que el paisaje no cambie y que de noche no se vean las estrellas. Es un poco como estar en una sala de espera, esperando que pasen las chiquillas con la comida o que el avión aterrice.
Por eso (también), disfruté las como 15 horas de viaje en tren y bus desde Clermont Ferrant hasta Florencia. Partimos temprano, sin mucho desayuno y habiendo dormido nuevamente poquísimas horas, en un tren lleno de gente y de niños que no se podían sus maletas. Pese al sueño y a mis ganas de concentrarme en el paisaje, conversé practicamente todo el camino y feliz... Luego nos cambiamos a un bus bkn, bastante vacío y con ventanales gigantes, donde sin dejar de hablar puede ver como en el lado francés, la lluvia torrencial fue convirtiéndose en nieve y nevaba y nevaba como locos. Tapando árboles, caminos, todo. Muy lindo. Pasado el tunel que separa Francia e Italia, nos encontramos con un sol primaveral, un cielo azul y nieve.... lindo viaje. Fue un excelente viaje, memorable, en el que con suerte no quise cerrar los ojos más que para pestañear, pues no quería perderme lo que estaba sucediendo.
Al final del viaje, Ori Ori nos esperaba en la estación y ya habíamos llegado a Florencia.
Una cosa es viajar en tren, o en bus y otra muy distinta, en avión... nada más fome que viajar en avión. Hay personas que le encanta, el sólo hecho de llegar al aeropuerto los pone felices... personalmente lo encuentro una lata. No me gusta el ruido de los aviones, las ventanas pequeñas, los asientos chicos, el que el paisaje no cambie y que de noche no se vean las estrellas. Es un poco como estar en una sala de espera, esperando que pasen las chiquillas con la comida o que el avión aterrice.
Por eso (también), disfruté las como 15 horas de viaje en tren y bus desde Clermont Ferrant hasta Florencia. Partimos temprano, sin mucho desayuno y habiendo dormido nuevamente poquísimas horas, en un tren lleno de gente y de niños que no se podían sus maletas. Pese al sueño y a mis ganas de concentrarme en el paisaje, conversé practicamente todo el camino y feliz... Luego nos cambiamos a un bus bkn, bastante vacío y con ventanales gigantes, donde sin dejar de hablar puede ver como en el lado francés, la lluvia torrencial fue convirtiéndose en nieve y nevaba y nevaba como locos. Tapando árboles, caminos, todo. Muy lindo. Pasado el tunel que separa Francia e Italia, nos encontramos con un sol primaveral, un cielo azul y nieve.... lindo viaje. Fue un excelente viaje, memorable, en el que con suerte no quise cerrar los ojos más que para pestañear, pues no quería perderme lo que estaba sucediendo.
Al final del viaje, Ori Ori nos esperaba en la estación y ya habíamos llegado a Florencia.
viernes, febrero 20, 2009
Clermont Ferrand

No es mucho lo que puedo decir del Festival International du Court Métrage à Clermont-Ferrand. De Clermont Ferrand sólo conocí la estación de trenes, donde pasé 2 frías horas, caminado cerca de una pared caliente esperando que pasaran por mi, un departamento y el local donde hicieron la fiesta de clausura. Llegué de noche y me fui temprano cuando aún estaba oscuro, por lo que todo lo que sé, lo se por rumores y por las postales que me entretuve viendo durante mis primeros 5 minutos de espera.
Según dicen, la ciudad era bien bonita, un poco fome quizás, pero durante esa primera semana de febrero se llena de todo tipo de gente para ver los mejores cortos seleccionados de los más variados países. Dan cortometrajes durante todo el día, uno después de lo otro en salas gigantes y repletas de personas. De Chile, sólo clasficó 1 corto - Vestido- que se fue ganando la simpatía del público y miles de aplausos.
Yo llegué justo la última noche a la gran fiesta de clausura que prometía ser como la de años anteriores: excelente música, con abundante comida y copete para todos gratis, obvio... lamentablemente la crisis económica golpeó hasta a los festivales de cortos y este año el presupuesto sólo alcanzó para stand de cerveza cara y música... relativamente buena. Había una banda con trompetas que tocaba música tipo kustirika, pero la gente no prendía. Más bien se entretenían haciendo lobby, persiguiendo a productores, directores, financista, no sé bien a quiénes perseguían. La gente, como siempre en esos ambientes era bastante particular. Como la noche anterior había dormido casi nada, mis pies no respondían y menos lograba moverlos al son de la música, asi qué mejor me dediqué a enfocar mi vista en la pista de baile tratando de no cerrar lo ojos. Entre las luces detecté a la mujer pequeña que trataba de no ser aplastada mientras caminaba; las señoritas leopardo: madre e hija de 50 y 70 años respectivamente que luego supe que habían estado vestidas durante todo el festival de leopardo (la misma ropa toda la semana); elvis que danzaba pelo en pecho con camisa abierta y peinado de elvis; el lobbo y su hijo: padre e hijo de 28 y 60 años carreteando y joteando juntos y bailarines excéntricos para el mundo...
Eso fue Clermont Ferrand, ahora espero con ansias los días para ir al festival de Rumanía.
Según dicen, la ciudad era bien bonita, un poco fome quizás, pero durante esa primera semana de febrero se llena de todo tipo de gente para ver los mejores cortos seleccionados de los más variados países. Dan cortometrajes durante todo el día, uno después de lo otro en salas gigantes y repletas de personas. De Chile, sólo clasficó 1 corto - Vestido- que se fue ganando la simpatía del público y miles de aplausos.
Yo llegué justo la última noche a la gran fiesta de clausura que prometía ser como la de años anteriores: excelente música, con abundante comida y copete para todos gratis, obvio... lamentablemente la crisis económica golpeó hasta a los festivales de cortos y este año el presupuesto sólo alcanzó para stand de cerveza cara y música... relativamente buena. Había una banda con trompetas que tocaba música tipo kustirika, pero la gente no prendía. Más bien se entretenían haciendo lobby, persiguiendo a productores, directores, financista, no sé bien a quiénes perseguían. La gente, como siempre en esos ambientes era bastante particular. Como la noche anterior había dormido casi nada, mis pies no respondían y menos lograba moverlos al son de la música, asi qué mejor me dediqué a enfocar mi vista en la pista de baile tratando de no cerrar lo ojos. Entre las luces detecté a la mujer pequeña que trataba de no ser aplastada mientras caminaba; las señoritas leopardo: madre e hija de 50 y 70 años respectivamente que luego supe que habían estado vestidas durante todo el festival de leopardo (la misma ropa toda la semana); elvis que danzaba pelo en pecho con camisa abierta y peinado de elvis; el lobbo y su hijo: padre e hijo de 28 y 60 años carreteando y joteando juntos y bailarines excéntricos para el mundo...
Eso fue Clermont Ferrand, ahora espero con ansias los días para ir al festival de Rumanía.
jueves, febrero 19, 2009
3 días en paris
Desperté media mareada pocos minutos después de haber cerrado los ojos. El horrible sonido de mi celular amenzaba con despertar a los que dormían a mi lado... rápidamente me levanté, hice mi saco, me vestí, dejé una nota y me despedí de mi amiga que a lo lejos me debe haber sentido... cerré la puerta y ya estaba en la frías calles de Paris. Compré una baguette que terminaría de comerme en Clermont, y partí al metro. Aún media dormida, recordando episodios de la noche anterior, bailando en silencio para escuchar la música de youtube, cantando, brindando, guitarreando... éramos hartos chilenos medios obligados a mantenernos juntos hasta que volvieras a abrirse el metro en la mañana.... como nuestros padres tuvieron que carretear de toque a toque, nosotros ahora estábamos de metro a metro. Probablemente los vecinos no estaban muy contentos con nuestros movimientos, pero bueno, en la mañana anterior tampoco lo estábamos nostros con el niño de vacaciones que corría por todo el depto de arriba tirando cosas al suelo.
Casi en el metro recordé que le debía plata a mi amiga pobre, y corrí de vuelta, pensé en tocar el timbre pero era medio obvio que nadie lo escucharía en casa... dejé los billetitos y otra nota debajo de la puerta, esperando los encontrara a penas despertara. y así dejé Paris...
bajo un poco de lluvia, la suficiente para despertarme, pero no para mojarme, caminando con mi pelo rojo por calles aún oscuras y con poca gente y olor al exquisito café. Me fui habiéndolo pasado de lujo con mis amigos durante toda mi estadía, habiendo caminado feliz nuevamente por las calles de Paris, habiendo comido el soñado crepes con nutella, habiendo pasado horas contemplando las estatuas de Rodin y otras tantas mirando la torre eiffel, habiendo dormido siestas en las sillas metálicas que están en la laguna del gran parque, habiendo tomado expreso en un clásico café mirando a la gente caminar, habiendo visto esconderse el sol en el sacre core... y habiendo conversado con mi amiga como si no hubieses pasado todo esos meses...
Casi en el metro recordé que le debía plata a mi amiga pobre, y corrí de vuelta, pensé en tocar el timbre pero era medio obvio que nadie lo escucharía en casa... dejé los billetitos y otra nota debajo de la puerta, esperando los encontrara a penas despertara. y así dejé Paris...
bajo un poco de lluvia, la suficiente para despertarme, pero no para mojarme, caminando con mi pelo rojo por calles aún oscuras y con poca gente y olor al exquisito café. Me fui habiéndolo pasado de lujo con mis amigos durante toda mi estadía, habiendo caminado feliz nuevamente por las calles de Paris, habiendo comido el soñado crepes con nutella, habiendo pasado horas contemplando las estatuas de Rodin y otras tantas mirando la torre eiffel, habiendo dormido siestas en las sillas metálicas que están en la laguna del gran parque, habiendo tomado expreso en un clásico café mirando a la gente caminar, habiendo visto esconderse el sol en el sacre core... y habiendo conversado con mi amiga como si no hubieses pasado todo esos meses...
jueves, febrero 05, 2009
estudiantes en paris
como todo estudiante hacen magia para hacer durar su beca conicyt, un 80% lo destinan a pagar el arriendo, un 25% a cuenas de luz y agua, un 10% a comida y bueno el resto se va en transporte y carretes... obivamente no les alcanza, pero se la ingenian buscando peguitas y ya estamos viendo la posibilidad de proseguir mis clases de guitarra por skype.
Pero bueno, viven y seguirán viviendo al menos por 4 años en Paris (o casi), durmiendo en el metro, andando en las bicicletas municipales que invadieron la ciudad :), tratando de darse a entender en frances, carreteando con la comunidad de estudiantes chilenos, peleando con conicyt, extrañando los destilados...y recibiendo a amigos viajeros por el fin de semana que les traen regalos, le pintan grafitis, les instalan repisas o dejan marcas de corcho de champaña en el techo. Prontamente yo estaré en las mismas..
miércoles, febrero 04, 2009
Un paseo por Roma
Mientras un trotaba por las calles de Roma y la otra practicaba yoga en la pieza, yo al frente del espejo leía atentamente las indicaciones de la tintura que me dejaría el pelo permanentemente morado... cuando estaba todo listo y ya había calculado tener el tiempo suficiente como para terminar el proceso antes de que los deportistas demandaran la ducha, miro a mi al rededor y me encandilo con las cortinas de baño blancas de tela, toallas blancas al rededor, piso blanco, en fin... no era el mejor lugar para mi cambio de look, mejor esperar a Paris.En tiempo record terminamos con todas las cosas en la escalera para felicidad de la nana croata, quien ya había terminado casi todo cuando nos pusimos a preparar nuestros sanguches, llenando ensuciando la ya limpia cocina. Afortunadamente salimos a tiempo y ella pudo llegar corriendo a dar su exámen de física cuántica para el cual había estudiado todo la semana.
Ya exiliados, y como el día anterior nos entretuvimos descubriendo que Roma no ha cambiado mucho con los años, pedimos nuestros deseos respectivos en la Fontana di Trevi... decidimos ir a explorar las Catacumbas de San Sebastián. Cada vez que llego a lugares como ese, me imagino como en 100 años más algún turista o marciano tomará un tour para conocer el cementario y meterse dentro de los ataudes... igual es extraño visitar esasa cosas, quizás por lo mismo, preferiría ser cremada... las catacumbas estaba buenas, un camino oscuro de tierra descendía a 3, 6 y 9 metros (o 6, 9, y 12 no me acuerdo), y a los lados, llenos de huecos grandes, donde alguna vez habían cuerpos muertos y en las paredes algunas inscripciones a de posibles familiares. No era difícil imaginarse en esa época...
En la noche abandonamos Roma en tren para yo partir a Paris y ellos a Clermont Ferrant (al festival de cortos más importante del mundo, donde participa "Vestido", el único corto chileno -Suerte con eso-). En fin, el viaje en literas europeas es infinitamente más cómodo que los sleeping train de la india...
martes, febrero 03, 2009
Un manhattan en Manhattan

Aun medios dormidos saludamos a policía internacional, después de poner las manos y los pulgares en una pantalla que sacaba nuestra huella digital para, con un algoritmo rebuscado, poder reconocer si éramos parte de algún grupo terrorista o simplemente teniamos malas intenciones..., mi pasaporte fue introducido en un sobre rojo y llevado a una salita llena de gente con cara de malas intenciones y yo. Impaciente mirando mi celular, esperando noticias de chile, hace rato ya que debería haber recibido un mns, pero nada... más nerviosa por el mns que por estar sola una una sala llena de desconocidos. 30 mintuos más tarde, cuando ya había asumido que mi pasada por NY sería sólo en esa sala llena de mohamet, me liberaron y me reecontré con hermano y cuñada listos para conocer la gran manzana... el día estaba increíblemente bello, un sol hermoso, cielo azul y -5 grados... Uf! que frío, dolía respirar... siguiendo los consejos de mis amigas, nos subimos a un taxi y nos bajamos en Empire State. caminamos entre los enormes edificios, nos refugiamos en sturbauck, caminamos... aún sin mns de chile salvo el nacimiento del Cleme.. (felicitaciones por lo demás). A las 13:00, parados en la intersección de la trece y octava avenida, esperando impacientes el arribo de Jero, suena mi cel... "te la ganaste!" repito, "me la gané?...." miro a mi cuñi, "ME LA GANÉ!" "TE LA GANASTE!" nos abrazamos y saltamos en rondas cuando aparece mi hermano y nos mira con cara de qué onda e
l par de locas... "SE LA GANÓ!" en serio, TE LA GANASTE?" y saltamos los 3 en ronda hasta que llega Jero quien nos mira con cara de dementes... y nos saca rápidamente de las calles para escondernos en un bar-restaurant... mientras esperamos que llegue la comida y todos tomas sus cervezas yo disfruto de mi Manhattan, aunque ahora atino que debería haber sido Cosmopolitan, pero da la mismo.. se me pasó el frío y me la gané.
l par de locas... "SE LA GANÓ!" en serio, TE LA GANASTE?" y saltamos los 3 en ronda hasta que llega Jero quien nos mira con cara de dementes... y nos saca rápidamente de las calles para escondernos en un bar-restaurant... mientras esperamos que llegue la comida y todos tomas sus cervezas yo disfruto de mi Manhattan, aunque ahora atino que debería haber sido Cosmopolitan, pero da la mismo.. se me pasó el frío y me la gané.viernes, enero 30, 2009
metro o taxi?

Mañana habré dejado atrás el verano de santiago para despertar en el frío extremo de Nueva York. Aprovechando que el avión hace una larga escala ahí y esperando que los gringos no se les ocurra confundirnos con algún tipo de terrorista, aprovecharemos las pocas horas que tenemos para dar una rápida vuelta por la Gran Manzana. Nunca he estado ahí, por lo que muero de ganas de sentirme pequeña entre tanto edificio gigante. Eso si, la gran disyuntiva es cómo partir a la ciudad. Sin quererlo, entre mis amigos generé un gran debate de la mejor forma de salir del aeropuerto. La gran mayoría se inclinaba por tomar que tomara un taxi, pues opinaban que el metro era demasiado complicado y muy riesgoso al estar contra el tiempo. Taxi? Ya me imaginaba, cual película gringa, corriendo con mis tacones gritando taxi taxi y luego peleando con algún gringo para subirme al taxi que yo vi primero... Por otra parte, cómo no arriesgarme a perderme en el metro de NY? Igual me daría un poco de nervios encontrarme con Peter Parker tratando de salvar a los ciudadanos de neoyorkinos. Lo que no me gustaría es que me encontrara con las tortugas ninjas y me invitaran a comer pizza junto a su jefe rata fea. Nunca me cayeron muy bien. Prefería encontrarme con Peter Parker, quien por lejos es mi superhéroe favorito.
Como sea, estar en NYC sin conocer el metro será como no comer pizza en Italia? Muero de la curiosidad de ver esas ratones gigantes que dicen se aparecen entre los rieles.
Si bien viajar en Taxi es raro y nunca han sido una opción en los viajes, de verdad me creyeron capaz de irme a dedo…? Ahí veremos que pasa, por ahora mejor termino de empacar mis chalecos.
Como sea, estar en NYC sin conocer el metro será como no comer pizza en Italia? Muero de la curiosidad de ver esas ratones gigantes que dicen se aparecen entre los rieles.
Si bien viajar en Taxi es raro y nunca han sido una opción en los viajes, de verdad me creyeron capaz de irme a dedo…? Ahí veremos que pasa, por ahora mejor termino de empacar mis chalecos.
domingo, agosto 10, 2008
Compartiendo el silencio
Entro y saludo, me voy y me despido. Entre el buenos días y el hasta luego, pocas palabras salen de mi boca y menos de la boca de mi compañero. Al menos, yo hablo y me río sola o con las conversaciones silenciosas que entablo en el mundo virtual. Camino con mi voz en off, o en on, depende, a veces hasta voy bailando por las calles. En clases, al fin reconozco mi voz, pregunto, comento y converso con mis compañeros. Llego a casa, prendo la tv o retomo el libro de mi velador. Y me duermo en silencio.Hoy en cambio, llego a la oficina y me encuentro con otra persona. Saludo como siempre y pronto debo buscar agua pues mi garganta se había desacostumbrado a hablar en ese horario. Llego a mi casa y, alguien escucha la llave en la puerta y me abre. No sólo me sorprende lo limpio y ordenado que se ve mi departamento, sino también la cantidad de palabras que escucho por minuto. Un poco mareada me escondo en el baño. Me duermo entre voces, despierto con voces, en la oficina la gente ahora habla. Y yo que ya me estaba acostumbrando a mi voz en off…. shhhhhhhhhhhh, suspiro........ respiro......... me relajo....... sonrío........y me alegro.
martes, julio 15, 2008
Despedidas ya sin lágrimas.
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Me fui, sin querer despedirme, sin mirar a los ojos, pensando en sillas, mesas, en las pocas horas de sueño que me quedaban y evitando pensar que yo no quería dormir, que no me quería ir y que mucho menos me quería despedir, de nuevo. Las emociones se mezclan entre lágrimas de alegrías en matrimonios, primeros hijos y despedidas. Y claro, se respiran aires de cambios, mi entorno se transforma rápidamente, tanto así que llego a desconocerlo… y no queda más que construir nuevos espacios para volver a sentirlo cómodo. Me asusta el miedo de empezar de nuevo, de llenar estos espacios, de acostumbrarme a estas ausencias, de mirar las fotos del pen drive, del sábado sentarme a la mesa ya sin ustedes. Cuántos comentarios quedarán en silencio, pues sólo a ustedes les harían sentido. Tantos años juntos, que me cuesta imaginar cómo serán los fines de semana, las vacaciones, cumpleaños, hasta la vida cotidiana cambiará. Miro las fotos en mi pared.... quiénes serán los protagonistas de las próximas?
Solos no nos quedamos, al menos 3 o 4 seguiremos un tiempo acá, y tantos otros ajenos no piensan en moverse… pero hoy, pienso en ustedes y en lo raro que será seguir girando así…. Y ahora (ya con lágrimas) me despido...
jueves, julio 10, 2008
La diosa del metro

Ayer y hoy, el metro estaba notoriamente más lleno de lo habitual (en los horarios no pick, se entiende). sospechosamente el número de hombres había aumentado, casi ni se veían esas mujeres con niños colgando de su cuello... la gente por primera vez se aglutinaba en los pasillos, y sólo algún turista perdido se paraba cómodamente cerca de la puerta... hasta esos odiosos que se instalan en mitad de la puerta sin dejarte subir ni bajar del vagón, estaban haciendo taco ahora en pasillo... no se veían estudiantes en el suelo, ninguno, todos ahora con la camisa dentro del pantalón, mochila en el suelo, ordenaditos.... todas las señoras habían logrado sentarse, pensando ingenuamente que nuestros hombres habían amanecido más caballeros...
Era impresionante observar como en la estación Tobalaba una alta proporción de personas que salían del vagón, reingresaban a tomar sus mismos puestos...
Y en el túnel, donde la gente generalmente no hace nada más que mirar los zapatos propios o del otro, o fingen leer concentradamente, o conversan en silencio para no opacar el ruido del tren...., Estos días la gente se miraba con complicidad ansiosa. Cuando las puertas se abrían, los lectores levantaban la vista, otros se peinaban, las sonrisas y miradas aumentaban a medida que el tren iba frenando en la estación.... cuando las puertas se cerraban retumbaba la sensación de decepción...
Al parecer, una Diosa con sus encantos, música y danzas tienen mayor poder que una tropa de Jedi's con sus espadas de colores... quizás eso le falte al transantiago...
Era impresionante observar como en la estación Tobalaba una alta proporción de personas que salían del vagón, reingresaban a tomar sus mismos puestos...
Y en el túnel, donde la gente generalmente no hace nada más que mirar los zapatos propios o del otro, o fingen leer concentradamente, o conversan en silencio para no opacar el ruido del tren...., Estos días la gente se miraba con complicidad ansiosa. Cuando las puertas se abrían, los lectores levantaban la vista, otros se peinaban, las sonrisas y miradas aumentaban a medida que el tren iba frenando en la estación.... cuando las puertas se cerraban retumbaba la sensación de decepción...
Al parecer, una Diosa con sus encantos, música y danzas tienen mayor poder que una tropa de Jedi's con sus espadas de colores... quizás eso le falte al transantiago...
martes, julio 01, 2008
Sex & the City

Conocí tardíamente a Mafalda cuando una amiga me dijo que teníamos un humor similar. Al no saberme ofendida o piropeada, no me quedó más que leerme todas las historietas y obvio.... hoy es de mis personajes preferidos.
Algo similar me pasó con Sex and the City. Esta misma amiga, me comentó lo cansada que estaba por haberse quedado viendo esta serie, por fin la están dando por televisión abierta, de madrugadas eso sí, pero es tan buena que vale la pena… yo la volví a mirar con extrañeza y tuve que reconocer que no sabía de qué me hablaba.
Poco después descubrí que esta serie no sólo le gustaba a todas mis amigas, sino que provocaba en ellas más que fanatismo. Si hubiese existido facebook en ese entonces todas habrían sido parte del grupo “I love sex & the city”. No pasó ni una semana y ya tenía en mis manos los dvds de todas las temporadas. Coincidió justo con un período en que mi vida social fue desplazada por las altas demanas del estudio y trabajos extras, por lo que esta serie era una excelente alternativa para distraer un poco mi mente... Fueron semanas muy estresantes en que dormí poquísimo, y no precisamente por tener insomnio, o por trasnochar para cumplir con los plazos de entregas... sino porque no podía aguantar dormirme sin ver un capítulo más. Me devoré la serie y me encantó completa, sus personajes, sus historias, la música, todo. Me reí muchísimo, me emocioné, me enojé y hasta solté un par de lagrimones y fui muy feliz al saber que muy pronto las vería en la pantalla grande.
Y llegó el gran día... partí junto a mi amiga visionaria al gran estreno... y estuvo increíble. La sala llena, llena de mujeres y gays, puros fanáticos unidos por más de dos horas como grandes amigos que comentaban la película, suspiraban en las mismas partes, reconocían y se emocionaba con los detalles clásicos de la serie, lloraban juntos y se reían simultáneamente a carcajadas. Me encantó volver a ver a ese cuarteto de amigas, me volví a reír, emocionar, enojar y lloriquear... y cuando prendieron las luces, aún con lágrimas en los ojos, no pude evitar sonreir al darme cuenta que poco tengo que envidiarles a estas chiquillas…. Si se trata de aventuras amorosas, las mías, no sé si dan para película, pero de seguro inspirarían toda una nueva temporada. Y si hablamos de amigos… no sólo soy parte de un aquelarre dispuesto a cruzar todo santiago por un simple abrazo…, mis grupos de amigos incondicionales se mantienen firmes al pie del cañón, pese a la fuerte emigración. Por ejemplo, mi grupo de la universidad no duda en reunirse en momentos importantes, hasta para celebrar cumpleaños de ausentes; Con las “chiquillitas around the world” nos juntamos a conversar los más diversos temas, desde rollos existenciales, pasando por actualidad, desahogos, chistes, pelambres, de todo… una excelente comunicación entre la distancia; Con mis amigotes, todas las mañanas laborales comentamos nuestras vidas, ya sea de madrugadas frente a un café o virtualmente desde la oficina; Con mi grupo de estudio, desayunar, almorzar o compartir unas copas junto a sueños comunes, siempre es un gusto; Con mis inquietos compañeros de travesías seguimos en las mismas y ahora en busca de un lugar que nos permita continuar nuestras aventuras…, y otros tantos individuos, que no alcanzan para ser grupo, pero si excelentes amigos…
En verdad, sólo puedo envidiar a Carrie por correr con esos hermosos zapatos de taco alto, sin mostrar la más leve mueca de dolor…
Poco después descubrí que esta serie no sólo le gustaba a todas mis amigas, sino que provocaba en ellas más que fanatismo. Si hubiese existido facebook en ese entonces todas habrían sido parte del grupo “I love sex & the city”. No pasó ni una semana y ya tenía en mis manos los dvds de todas las temporadas. Coincidió justo con un período en que mi vida social fue desplazada por las altas demanas del estudio y trabajos extras, por lo que esta serie era una excelente alternativa para distraer un poco mi mente... Fueron semanas muy estresantes en que dormí poquísimo, y no precisamente por tener insomnio, o por trasnochar para cumplir con los plazos de entregas... sino porque no podía aguantar dormirme sin ver un capítulo más. Me devoré la serie y me encantó completa, sus personajes, sus historias, la música, todo. Me reí muchísimo, me emocioné, me enojé y hasta solté un par de lagrimones y fui muy feliz al saber que muy pronto las vería en la pantalla grande.
Y llegó el gran día... partí junto a mi amiga visionaria al gran estreno... y estuvo increíble. La sala llena, llena de mujeres y gays, puros fanáticos unidos por más de dos horas como grandes amigos que comentaban la película, suspiraban en las mismas partes, reconocían y se emocionaba con los detalles clásicos de la serie, lloraban juntos y se reían simultáneamente a carcajadas. Me encantó volver a ver a ese cuarteto de amigas, me volví a reír, emocionar, enojar y lloriquear... y cuando prendieron las luces, aún con lágrimas en los ojos, no pude evitar sonreir al darme cuenta que poco tengo que envidiarles a estas chiquillas…. Si se trata de aventuras amorosas, las mías, no sé si dan para película, pero de seguro inspirarían toda una nueva temporada. Y si hablamos de amigos… no sólo soy parte de un aquelarre dispuesto a cruzar todo santiago por un simple abrazo…, mis grupos de amigos incondicionales se mantienen firmes al pie del cañón, pese a la fuerte emigración. Por ejemplo, mi grupo de la universidad no duda en reunirse en momentos importantes, hasta para celebrar cumpleaños de ausentes; Con las “chiquillitas around the world” nos juntamos a conversar los más diversos temas, desde rollos existenciales, pasando por actualidad, desahogos, chistes, pelambres, de todo… una excelente comunicación entre la distancia; Con mis amigotes, todas las mañanas laborales comentamos nuestras vidas, ya sea de madrugadas frente a un café o virtualmente desde la oficina; Con mi grupo de estudio, desayunar, almorzar o compartir unas copas junto a sueños comunes, siempre es un gusto; Con mis inquietos compañeros de travesías seguimos en las mismas y ahora en busca de un lugar que nos permita continuar nuestras aventuras…, y otros tantos individuos, que no alcanzan para ser grupo, pero si excelentes amigos…
En verdad, sólo puedo envidiar a Carrie por correr con esos hermosos zapatos de taco alto, sin mostrar la más leve mueca de dolor…
jueves, junio 26, 2008
Repartiendo besos
En la pseudo cocina, me encontré con un lote de secretarias que se saludaban de besos. Extrañamente una me saltó y ante mi cara de por-qué-no-soy-merecedora-de-un-beso-mañanero se anticipó diciendo (medio en broma-medio en serio) que yo nunca la saludaba de beso. Frunciendo el ceño, recordé como todas las mañanas paso frente a su escritorio, con mi tazón de café en la mano, diciendo un alegre y cordial buenos días. Para saludarla de beso, tendría que disminuir mi ritmo de caminata, acercarme al escritorio e inclinarme, con el riesgo que, dado el sueño mañanero, parte del café cayera sobre esos importantes memos… y bueno, me resultó evidente por qué ni se me ocurría saludarla de beso.
En medio de mi reflexión, apareció una compañerita de trabajo, quien también se hizo partícipe de esta extraña rutina mañaera, comenzando conmigo. Como me descolocó y me fui medio para atrás, tuve que justificarme explicando que el smog no sólo estaba afectando a los niños y los adultos mayores, sino que también a mi…no sólo logré justificar mi "extraña" actitud, sino que también quedé como reina.
Al parecer el haberme levantado más tarde hoy no sólo influyó en el atochamiento en el metro, también llegué más tarde a buscar mi café y ergo me encuentro con la rutina del besuqueo frente a mis narices.
Puede sonar medio amargado de mi parte, pero encuentro nada más latero que andar repartiendo besos por el mundo. Lo comprendo y me gusta con gente que no veo todos los días. Hasta abrazo le agregaría en algunos casos. También lo entiendo y lo hago al despedirme de personas que no veré tan prontamente... Pero eso de llegar a la oficina y saludar de beso, mmm no sé. Es como irse de vacaciones con amigos y saludarlos todas las mañanas de besos... raro, o no?
En medio de mi reflexión, apareció una compañerita de trabajo, quien también se hizo partícipe de esta extraña rutina mañaera, comenzando conmigo. Como me descolocó y me fui medio para atrás, tuve que justificarme explicando que el smog no sólo estaba afectando a los niños y los adultos mayores, sino que también a mi…no sólo logré justificar mi "extraña" actitud, sino que también quedé como reina.
Al parecer el haberme levantado más tarde hoy no sólo influyó en el atochamiento en el metro, también llegué más tarde a buscar mi café y ergo me encuentro con la rutina del besuqueo frente a mis narices.
Puede sonar medio amargado de mi parte, pero encuentro nada más latero que andar repartiendo besos por el mundo. Lo comprendo y me gusta con gente que no veo todos los días. Hasta abrazo le agregaría en algunos casos. También lo entiendo y lo hago al despedirme de personas que no veré tan prontamente... Pero eso de llegar a la oficina y saludar de beso, mmm no sé. Es como irse de vacaciones con amigos y saludarlos todas las mañanas de besos... raro, o no?
Sólo he convivido con una francesita, quien al más estilo europeo no acostumbraba a repartir mucho besos así como así..., por lo que desconzoco el ritual de los buenos días… no recuerdo haber saludado a mi familia de besos en las mañanas, quizás al estilo regaloneo, pero obvio que es distinto. Tampoco recuerdo haber saludado a mis compañeros de colegio con besos en las mañanas. Menos en la universidad, pues ahí si que habría sido un largísimo ritual.
En mi oficina, guardaría los besos para los buenos días de los lunes y para el adios de los jueves (no trabajo los viernes jejejeje). Pero andar repartiendo besos a personas que vi (o que veré) hace (en) 15 horas (más)... no me convence.
Por lo demás, no les deseo un mejor día agregándole un beso a mi siempre cordial bueno días, o no?
Por lo demás, no les deseo un mejor día agregándole un beso a mi siempre cordial bueno días, o no?
miércoles, junio 11, 2008
Todas las mañanas

Todas las mañanas es lo mismo, aunque algunas veces es peor. Suena la poco agradable música del celular (sólo hay 3 terribles melodías disponibles como despertador), mi única neurona despierta recuerda apagarlo de tal forma que vuelva a sonar en 5 minutos más. Sólo 5 minutos de un sueño instantáneamente profundo. Vuelve a sonar, ahora son dos las neuronas despiertas que aprietan el botón nuevamente e imaginan excusas para poder seguir durmiendo… entre la lucha de ojos abiertos-ojos cerrados-ojos abiertos prendo la tele. Escucho al tipo del tiempo hablando cosas poco interesantes, vuelvo a soñar hasta que la melodía hace lo suyo. Ahora ya está Iván Valenzuela al habla, leyendo los titulares del diario que quedan en mi subconsciente.
En mi lucha, recuerdo las pocas horas que dormí y, como todos los días me comprometo, a esta vez llegar directo a casa después de clases, en comer algo y acostarme de inmediato. Pienso en devolver la tv a su lugar y no quedarme pegada viendo nada u otro capítulo de doctor house… me vuelvo a cuestionar por qué lo veo a esas horas, perfectamente podría verlo el fin de semana, incluso los viernes… en fin, vuelve a sonar el celular… y yo pegada viendo a Valenzuela mover lo labios. Si bien, en este canal y en todos los demás, hay un ícono del tiempo que muestra sol, nubes y/o lluvia junto con las temperaturas extremas…, no me levantaré hasta que el tipo del tiempo diga cómo será el día… una pésima excusa, pues el atuendo escogido no cambia más que en el abrigo que me acompañará, pero siempre funciona.
Pasan lo minutos y cada vez queda menos tiempo para salir de la casa… y comienza la carrera torpe de las mañanas donde tropiezo con casi todo, pero finalmente lo logro…
Una vez fuera mi casa, todo cambia, me despierto con el frío mañanero y camino feliz por las calles aún vacías, recordando que me encanta estar ahí, cuando la mitad de santiago aún duerme. Olvido el trauma de levantarme, casi como las madres se olvidan del trauma de parir… me enchufo los audífonos y sólo me queda disfrutar del frío amanecer y ese submundo callejero que pocos conocemos.
Obviamente regreso nuevamente tarde a mi hogar y sólo recuerdo esta tortura cuando al apagar la luz calculo las pocas horas que me quedan para dormir…
En mi lucha, recuerdo las pocas horas que dormí y, como todos los días me comprometo, a esta vez llegar directo a casa después de clases, en comer algo y acostarme de inmediato. Pienso en devolver la tv a su lugar y no quedarme pegada viendo nada u otro capítulo de doctor house… me vuelvo a cuestionar por qué lo veo a esas horas, perfectamente podría verlo el fin de semana, incluso los viernes… en fin, vuelve a sonar el celular… y yo pegada viendo a Valenzuela mover lo labios. Si bien, en este canal y en todos los demás, hay un ícono del tiempo que muestra sol, nubes y/o lluvia junto con las temperaturas extremas…, no me levantaré hasta que el tipo del tiempo diga cómo será el día… una pésima excusa, pues el atuendo escogido no cambia más que en el abrigo que me acompañará, pero siempre funciona.
Pasan lo minutos y cada vez queda menos tiempo para salir de la casa… y comienza la carrera torpe de las mañanas donde tropiezo con casi todo, pero finalmente lo logro…
Una vez fuera mi casa, todo cambia, me despierto con el frío mañanero y camino feliz por las calles aún vacías, recordando que me encanta estar ahí, cuando la mitad de santiago aún duerme. Olvido el trauma de levantarme, casi como las madres se olvidan del trauma de parir… me enchufo los audífonos y sólo me queda disfrutar del frío amanecer y ese submundo callejero que pocos conocemos.
Obviamente regreso nuevamente tarde a mi hogar y sólo recuerdo esta tortura cuando al apagar la luz calculo las pocas horas que me quedan para dormir…
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